Una constante a lo largo de todo el curso ha sido la pregunta, directa o indirectamente, por correo o en el tablón, sobre cómo se debe contestar la pregunta del Rossi. Hasta ahora he dado la callada por respuesta porque considero un error pensar que existe una receta o un manual que garantice el éxito, y no querría ser precisamente yo el que escribiese ese manual. Si contesto ahora es por la insistencia de algunos. Creo que el que tenga dudas lo mejor que podría hacer es con tranquilidad repetir alguno de los análisis que se hayan preguntado, e ir a corregirlo directamente a una tutoría con José Ramón.
Espero no meter demasiado la pata.
Muy bien, estamos en pleno examen, reparten las preguntas y nos dan un plano. Antes siquiera de mirarlo debería repasar mentalmente la teoría de Rossi. Aquí creo que está el quiz de la cuestión. ¿Entiendo realmente su planteamiento? ¿Qué es lo que pretendía con su libro? Lo que yo me imagino es a un tipo con una gran capacidad intelectual capaz de plantearse las preguntas adecuadas, y que para aclarar sus ideas y responder a esas preguntas, escribe un libro. El libro, el escribirlo, es más una herramienta que la plasmación de una teoría. En un momento en que el Movimiento Moderno, lo que parecía era el oráculo de la arquitectura, está en crisis (se ve a las claras que no sirve), Rossi se ve incapaz de entender la ciudad. El libro nos explica el método que él encuentra para poder entenderla. Si realmente entendemos la ciudad debemos ser capaces de explicarla. Lo que tendremos que hacer en el examen es precisamente eso, explicar el hecho urbano que se nos propone en el plano. ¿Cómo? Pues siguiendo casi al pie de la letra la pista que nos ha dado Rossi.
No es cuestión ahora de volver a repetir la teoría rossiana. Enunciaré más o menos los pasos, o más bien mi forma personal de aplicar el método rossiano. Estoy de acuerdo con él en que es imposible, o me es imposible, estudiar toda la ciudad de golpe. Por tanto debo encontrar una porción de ciudad, elegir el área estudio. Ese área deberá tener por un lado una serie de características comunes que la diferencien de otras partes de ciudad y una cantidad (densidad) de elementos singulares (cosas distintas, diferentes, de la generalidad) que me permitan una confrontación, la famosa dialéctica tejido-monumento.
También debería permitirme, una vez finalizado el análisis, obtener unos resultados extrapolables a la ciudad en global. Esto es algo que se me escapa, uno de los puntos en los que no estoy de acuerdo con Rossi. Prefiero entender que si lo que hago es elegir un montón de áreas-estudio la puesta en común (dialécticamente a poder ser) de los resultados del análisis de cada una me permitirán llegar al conocimiento de la ciudad. Pero lo cojonudo del método es que a la hora de poner los pies en el suelo (es decir, en el quehacer profesional), por ejemplo cuando me encargan un proyecto, el entendimiento del área-estudio al que ese proyecto debe pertenecer me facilitará muchísimo las cosas.
¿Por qué Rossi utiliza el término “Hecho Urbano” y no directamente el de “Ciudad”? No creo que sea por enrevesar las cosas. Para mí es porque “Hecho Urbano” es una palabra comodín que tanto me sirve para referirme a la ciudad entera como a una parte (un área-estudio por ejemplo) y también a un edificio concreto. “Yo aplico su método a un hecho urbano y soy capaz de explicar ese hecho urbano”. De esta forma evito el término ciudad y no me como el tarro con si con los resultados del análisis del área estudio he explicado la ciudad entera o no.
(perdón por esta reflexión al margen)Ok, ya tengo claro mi objetivo en la pregunta, voy a explicar un hecho urbano. Ahora cojo el plano, por la forma en que está dibujado lo identifico fácilmente porque lo he visto cien veces en clase y al estudiar. Sin querer me sé de quién es y hasta el año que representa. Lo miro, me empapo de él. En uno de los exámenes debí de estar como diez minutos así, sin escribir una palabra. Seguro que tienes conocimientos suficientes por ésta y otras asignaturas para dejar que el plano te hable. Lee todos los textos que contenga, los nombres de las calles por ejemplo. Los números y las letras que hay al lado de ciertos edificios. Empápate de él, profundiza. Piensa por qué las calles están así o asá. La tipología de los edificios, su situación en la parcela. Plantéate cuantas más preguntas mejor y deja que el plano te las responda. Confía en ti mismo. Eres arquitecto y el plano te está diciendo mucho más de lo que a simple vista parece, por muy anodino que parezca. Todos estos datos que vas recogiendo mentalmente son fundamentales porque son precisamente la materia prima con la que explicar ese hecho urbano.
Además, resulta que has estudiado la ciudad. Sabes un montón de cosas que tienen que ver directa o indirectamente con el área.
Llega el momento de estructurar esos conocimientos previos y lo que te ha dicho la observación del plano.
Tengo que delimitar el área estudio. Ya sé que lo podría definir en función de un elemento singular, de un nodo, de una calle o de un barrio. Por la observación del plano ya sé qué es lo que aglutina esa zona reconocible y diferenciada del resto y que además tiene una densidad de elementos singulares suficiente. Debo plantear unos límites claros y justificar por qué los elijo. Tengo que tener muy claro que todo lo que diga lo tengo que justificar, explicar. Es más, si digo una barbaridad pero la justifico, estoy demostrando que aunque no esté en lo cierto al menos pienso lo que digo.
Sin entrar en detalle excesivo, aprovecho para comentar generalidades sobre el área, cosas que ya me sabía. Para facilitarme el proceso me imagino que en vez de en un examen le estoy explicando a un compañero que va a viajar hasta allí lo que se va a encontrar, y además me quiero chulear delante de él y por eso le cuento alguna anécdota del sitio, algún dato más o menos erudito, como quien lo deja caer, en plan “si tuviese tiempo ni te imaginas la de cosas que podría contar”.
También empiezo a caracterizar el locus del lugar.
Ahora me centro en los elementos singulares. Los identifico, a poder ser con nombre, autor y año. Si no me acuerdo al menos indico si se trata de un monasterio, una iglesia, un palacio, o un hotel. Además los marco en el plano que me han dado, ya que no me lo puedo llevar a casa, al menos que sirva para algo. Ese plano lo puedo utilizar para marcar lo que quiera, y hasta si me interesa calcarlo para dibujar mis propios esquemas.
Vale, son elementos singulares. Justifico por qué. No por ser un monasterio o una iglesia directamente es un elemento singular. Todas las clases de José Ramón que aparentemente no sirven para nada porque “esto no puede caer” son precisamente las que nos pueden dar pistas para ello. Si al estudiar no simplemente llenabas la cabeza de datos, sino que relacionabas unas cosas con otras sabrás de lo que estoy hablando. Perdonad si sueno pretencioso, pero es lo que hay.
Son elementos singulares. ¿También son elementos primarios? ¿Por qué? ¿Han servido de catalizadores de la zona? ¿Son monumentos? ¿Por qué? ¿Lo son a nivel de ciudad o de barrio? Justifica, justifica, justifica. Todo lo que digas.
Ahora me centro en el tejido. Hablo de las distintas tipologías, me acuerdo de lo que se dijo en clase (de historia o de cualquier otra asignatura). Me pregunto por qué abunda más ésta que ésta otra y por qué no hay nada de aquella. Resulta que se agrupan por zonas, descubro cierta jerarquía. Comparo de pasada con otras zonas de la ciudad donde pasa lo mismo (aunque no estén en el plano) y también con otras donde sucede lo contrario. Explico el por qué de esa situación (que bueno haber leído aquello en aquel libro). Resulta que el locus también me ayuda a explicarlo, en esta zona tan característica es imposible que las casas no fuesen de este tipo.
El viario me está definiendo las manzanas. No es el ensanche pero lo parece. Pudiera ser al revés, la edificación es la que manda. Me fijo en su situación en la parcela. Resulta que por aquí su frente me está definiendo la calle. Sin embargo por este otro lado lo único que aparecen son cierres. ¿Qué significa?
Entro en dialéctica con los elementos singulares. El viario está al servicio de un elemento singular. O el elemento singular se adapta al viario. La casuística puede ser muy variada. Descubro que ciertas características que describía del tejido son influencia directa del elemento singular. A su vez el elemento singular parece que adopta una posición que se acerca al tejido. Sin embargo aquel otro parece aislado, está en su mundo.
Me doy cuenta de que ciertos elementos singulares en realidad están fastidiando la zona. Si desaparecieran todo sería más claro.
Eso si nos preguntan la dialéctica tejido-monumento. Si la que toca es permanencia-cambio la filosofía es más o menos la misma. En vez de un plano tendremos dos. Mucho de lo ya comentado sirve. Probablemente el área estudio varíe de una época a otra. Podría darse el caso de que si en un momento la definíamos a partir de un elemento singular por ejemplo, después tengamos que cambiar a un esquema de barrio.
Citar lo que cambia no sirve para nada si no descubrimos las razones para ese cambio y explicamos las consecuencias que conlleva. Las permanencias podrán ser más significativas aun que los cambios. Se podría dar permanencia y cambio a la vez. Imaginad u edificio que sin variar es elemento singular simplemente al principio y después todo un monumento.
El locus del lugar también puede haber cambiado, o no.
Si en vez de en un examen, estamos analizando el área-estudio del proyecto que nos come el tarro en un momento dado, por supuesto deberíamos aplicar la doble dialéctica.
Y no debemos acabar la pregunta a pelo, de todo lo hablado debemos extraer una conclusión. Un pequeño párrafo de resumen, e incluso una frase que anticipe lo que está por venir en el futuro.
Más o menos esto es lo que he hecho yo en los exámenes. No me ha ido mal. Pero lo que he escrito tiene pinta de manual paso a paso. Sería un error aplicarlo sin más. Más allá del examen que viene, más tarde o más temprano aprobaremos la asignatura, lo importante es plantearme la teoría rossiana y modificarla según mis propias ideas. O descartarla por inválida. O lo que sea. Al hacerlo a parte de estar más preparados para enfrentarnos a un proyecto, que es lo que en realidad nos debería preocupar y pienso que es lo que pretenden los profesores (de otro modo el planteamiento de la asignatura sería otro), resulta que disfrazarnos de Rossi los 50 minutos de la pregunta en el examen nos resultará mucho más fácil.
Me encantaría escuchar como lo veis vosotros. Dejad un comentario. Si no estáis de acuerdo con lo dicho rebatidlo. Si quedan dudas preguntad. Insultadme por pelota, lo que sea. Yo he dado mi brazo a torcer y finalmente he escrito sobre Rossi. Sería una pena no comenzar un debate.