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Apuntes Martes 27 de Enero

| martes, 17 de febrero de 2009

27 de Enero, Martes
El Madrid del XIX, urbanismo
Veremos el proceso de construcción de la ciudad.

La Castellana vertebrando la ciudad.
A su izquierda la ciudad histórica y a su derecha una ciudad más ordenada. Veremos como se cosen esa ciudad antigua y la nueva. El ensanche prescindía en teoría de la ciudad antigua pero en la práctica habrá puntos de contacto que solucionar.

Chamberí – Castellana – Salamanca en 1872 (Ibáñez Ibero)

Chamberí con una organización en cruz y la Plaza de Olavide en el centro. El ensanche se construye lentamente sin superposición entre ciudad antigua y nueva separándose por una vía de ronda. La Cárcel del Saladero invade su trazado elemental.
Se prolongan las vías existentes y se crea alguna nueva que se construye con tipologías parecidas a las del ensanche. El encuentro no está resuelto, improvisándose de la ronda hacia dentro.
El ensanche se va construyendo al azar. Viviendas unifamiliares y plurifamiliares: conjunción de distintas tipologías que coexisten.


El Problema de la Ciudad Antigua

Se envuelve la ciudad con rondas y se cose la ciudad con una vertical y una transversal. La ciudad existente se reforma. Esta reforma se hará:

1 Viario: se pretende una buena conexión con la ciudad nueva, incluyendo las características del viario de la ciudad nueva en la antigua.

2 Esponjamiento: la ciudad existente es muy densa, apretada, con pocos espacios comunes (casi los podemos contar con los dedos de una mano).
Se abordará su esponjamiento. El primero en intentarlo será el rey José Bonaparte. Intenta aplicar a Madrid lo que cualquier otro francés gobernando en cualquier otro país intenta implantar, ideales comunes a la “civilización europea”. Se trata de trasladar los ideales de París al resto de ciudades. Madrid, que había sido transformada por Carlos III en su periferia, permanecía casi igual en el interior.

Esponjamiento
El viario no se plantea todavía. Los equipamientos, poco. Pero sí el esponjamiento:
- Utilizando vacíos existentes
- Suprimiendo edificaciones

Habrá que ver dónde situar esos nuevos vacíos que además deberán ser poco gravosos para la administración. Las plazas que veíamos en el pasado parcial proceden de esta época y posteriores.

Se completa el derribo de la Plaza de Santa Ana. La Plaza de Oriente será la gran operación de José I aunque no llegará a construirse. Las bases del problema quedan establecidas, hay que reformar la ciudad interior.

La mayoría de las plazas de la imagen provienen de este planteamiento. Espacios estanciados, ajardinados, squares (la plaza mayor llegará a ser una square).

Durante el Sexenio Revolucionario (1868-1874) el ayuntamiento abordará las acciones planteadas llevándolas a término. Remata unas, plantea otras. Las plazas madrileñas hasta el Movimiento Moderno se fijan en este periodo.

Además del esponjamiento, equipamientos y viario. Los equipamientos los veremos la semana que viene. Durante la época de José Bonaparte se harán muy pocos, alguna actuación puntual. Las grandes aportaciones en este sentido vendrán con el ensanche.

Viario

Maqueta de 1835

Se ve claramente el gran vacío de la Plaza de Oriente sin edificar. Son las vísperas del Plan Castro.
Frente a la tímida reforma interior que se da en Barcelona, en Madrid será profunda. Se multiplican los estudios del viario, respuestas puntuales que no cobrarán carácter de conjunto hasta que surja el concepto de gran vía.
Existen varios bivios y trivios, ¿el planteamiento es válido en el XIX? ¿Qué conexiones se necesitan y cuáles son posibles?

Conexión norte-sur. ¿Llega con lo que hay o se debe plantear una vertical paralela al Prado? ¿Se podría hacer una pegada al Palacio Real (idea vigente hasta nuestros días)?

Convendrían los trazados sobre vacíos existentes, uniendo vías existentes con alguna nueva. Se hacen diferentes proyectos en papel. Se multiplican estos proyectos, pero la única que se llevará a cabo es la discurre adyacente al Palacio Real con el gran problema de salvar la vaguada que la lleva hasta San Francisco el Grande. Ya Silvestre Pérez se plantea esta conexión durante la época napoleónica. Por el norte llegará al frente del Palacio de Liria, por el sur girando en San Francisco llegará hasta la Puerta de Toledo (Calle Bailén, Gran vía de San Francisco).

A parte de ésta, se intentó durante todo el siglo alguna solución intermedia (por el centro de la ciudad) sin llegar a concretarse.

Conexión Transversal. Cuando la Calle de Alcalá llega a la Puerta del Sol se bifurca en la Calle Arenal, que muere en Palacio, y Calle Mayor que da a la vaguada. El problema de la conexión está en esta zona oeste. Se solucionará finalmente con la Gran Vía.

Resumiendo el problema del viario, tenemos tres tipos de planteamiento:
- Norte-Sur
- Este-Oeste
- Vías menores de enlace


Esponjamiento

Plazas de Oriente y Puerta del Sol.


Plaza de Oriente

Se derriban los alrededores del palacio por estética urbana que se construirán de nuevo.
Espacio ceremonial + espacio ajardinado + algún equipamiento.
Se extiende sobre una explanada con pequeños squares a norte y sur junto con un gran equipamiento, el Teatro de la Ópera. El teatro, de gran volumen, se enfrenta axialmente al palacio. Para financiar la obra se venden parcelas a privado, a la burguesía. Tejido de alta calidad como solución de financiamiento. El gran núcleo monumental se rematará con la estatua de Felipe IV.

En el Ibáñez Ibero (1872)
Espacio elíptico central con elementos que lo cierran más que abrirlo. Jardines a norte y sur, el gran equipamiento del teatro que además genera una plaza detrás de él, y a su izquierda y derecha las vivienda privilegiadas. Se han aprovechado los derribos existentes.



La plaza ya no es elíptica como en el Ibáñez Ibero. Composición axial Palacio – Teatro. Arquitectura discreta de neoclasicismo tardío, de la generación de los Tenientes (el teatro de Antonio López Aguado).

De la Guía del COAM [+/-]

Las primeras ideas para urbanizar el entorno del Palacio Real surgieron durante el breve reinado de José Bonaparte. Madrid entonces sólo contaba con la Plaza Mayor como único gran espacio urbano abierto y, ante este panorama, se planteó la creación de una serie de plazas que contribuyeran al embellecimiento y saneamiento de la ciudad. Una de las zonas que en peor estado se encontraba era la que rodeaba al Palacio Real, que se hallaba completamente aprisionado en un amasijo de pequeñas calles de construcciones mezquinas y carecía, por tanto, de perspectivas monumentales que acentuaran su importancia en el entorno urbano. José Bonaparte encargó a su arquitecto Silvestre Pérez unos proyectos de reforma de la zona, como la propuesta para unir el palacio con la iglesia de San Francisco El Grande, que se convertiría en Salón de Cortes. Este proyecto se ordenaba sobre un eje en el que se sucedían varias plazas en una organización que recuerda a la del foro Trajano en Roma. Sin embargo, era también necesario desembarazar al palacio por su lado oriental y para ello Silvestre Pérez ideó en 1811 una gran plaza de la que salía un boulevard que la unía con la Puerta del Sol, creando así otro eje de carácter fuertemente monumental con el Palacio Real como fondo. Se iniciaron los derribos necesarios para despejar la zona de edificaciones, pero la caída de Bonaparte impidió que este proyecto llegara a realizarse.
Fernando VII retomó la idea y encargó a Isidro González Velázquez un proyecto de plaza sobre aquellos solares. Al mismo tiempo, encargó a Antonio López Aguado la realización del Teatro Real, en función de cuyo eje debía ordenarse la plaza, siguiendo una vieja idea que había sido propuesta por Sacchetti. Desaparece, por tanto, aquel boulevard imaginado por Silvestre Pérez para dar lugar a una plaza, que Isidro González Velázquez proyectó de forma ultrasemicircular, abierta únicamente en el frente de Palacio. El proyecto incluía la alineación de calles y plazuelas adyacentes y su frente a la plaza estaba formado por una interesante galería porticada cuyos extremos remataban en unos templetes cubiertos con cúpula, dentro de una arquitectura en la que los aspectos clasicistas se mezclan con los románticos y que sigue esquemas formales cercanos a los del italiano Antonioni.
En 1817 se iniciaron las obras e incluso llegaron a construirse varias manzanas y el pórtico, pero en 1836 se derribó todo. En 1842, por encargo de Agustín Argüelles y Martín de los Heros vuelven a iniciarse los trabajos, para lo que se encarga un nuevo proyecto a los ingenieros Merlo, Ribera y Gutiérrez. Constaba éste de una plaza rectangular cuya cabecera se curvaba siguiendo la forma de la fachada del teatro y agrupaba seis manzanas dispuestas en forma simétrica a ambos lados del mismo. En el centro, dos elipses concéntricas se dedicaban a jardines.
Sin embargo, tampoco fue éste el proyecto definitivo, sino el realizado en 1844 por Narciso Pascual y Colomer, arquitecto real, que supuso una cierta modificación del anterior, ya que las seis manzanas quedaron convertidas en dos muy alargadas a ambos lados del teatro y las otras se destinaron a zonas ajardinadas, para compensar la falta de espacio ante el palacio. No hay que olvidar tampoco la gran importancia que para Narciso Pascual y Colomer tuvo el tema del jardín, pues proyectó varios en Madrid, entre ellos el Campo del Moro (aunque apenas queda nada de su proyecto) y llegó a fundar una escuela de jardinería.
A este arquitecto debemos también las normas para la construcción de los edificios de viviendas de la Plaza de Oriente, cuyo pliego de condiciones fue aprobado en 1850. La arquitectura de estas casas se mantiene dentro del clasicismo que caracteriza a Pascual y Colomer, con el típico cuerpo bajo almohadillado que sostiene un orden de pilastras, tal y como vemos en la mayoría de sus obras. Destacamos entre ellas la manzana comprendida entre las calles de Carlos III y Lepanto, que son las que mejor guardan el diseño original. La esquina con Lepanto es del propio Pascual y Colomer y la de Carlos III es de Juan de Aspiunza. En el nº 7 existe un interesante edificio de principios de siglo, obra de Enrique Pfitz y López.
Además, hay que mencionar la presencia en el centro de la plaza de la estatua ecuestre de Felipe IV que se hallaba en el Buen Retiro, obra fundida por Pietro Tacca según cálculos de Galileo Galilei y para cuya cabeza realizó el modelo el famoso imaginero sevillano Martínez Montañés.
La plaza ha sido remodelada en la década de 1990 por Miguel de Oriol por encargo del Ayuntamiento de Madrid, con un proyecto que introduce ex-novo un aparcamiento en el subsuelo y un paso subterráneo frente al Palacio Real, con el fin de permitir la circulación peatonal en toda su ámbito.


Puerta del Sol


Expansión y centralización. Además del simbolismo que tiene a nivel de Estado como centro y kilómetro cero, también está en el corazón de la ciudad que está planteando el ensanche.
Se la quiere dar forma para que deje de ser fruto del encuentro y divergencia de vías, hacer de ese espacio una plaza. Para ello se plantea un concurso al que se presentan una docena de proyectos diferentes.

Preexistencias: el viario. Convergencia de dos vías que divergen hacia Alcalá y los Jerónimos. Y también vías que suben, Montera permanecerá lo mismo que las que iban por la muralla, Preciados y Carmen. Hacia el sur Preciados sigue bajando y otra más que baja más recta, la Calle Carretas.
Las arquitecturas eclesiásticas desaparecen (desaparece el mentidero). Lo que permanecerá es la Casa de Correos en todos los proyectos.
Éstas son las bases de partida: viario + arquitecturas.



Por mantener la Casa de Correos permanecerá todo el lado sur de la plaza, tejido de cierta dignidad del XIX. El que está al oeste de Correos es la primera gran casa de rentas (del modelo Casa Parisiense), el “mundo” de Jacinta de “Fortunata y Jacinta”, viviendas de alto nivel adquisitivo. Las del lado este, sin ser de tan alto nivel también se mantienen.

El lado norte se derriba y se construyen nuevas edificaciones de vivienda.

Proyecto aprobado en 1857
La plaza no se centra en Correos por mantener el viario convergente-divergente: los laterales este y oeste no quedarían de dimensión parecida con una plaza centrada en Correos. La centralidad será entonces por el viario, derivada del viario. Se crean dos focos y uno de ellos si coincide centrado con Correos. Como en la Plaza Navona: surtidores en los focos con una fuente en el medio. Se trata de un símbolo, el agua que llega a Madrid gracias a la ingeniería.

El edificio de Correos se estropea con el reloj del XIX.

Nuevos los lados oeste, norte y este quedando el sur sin tocar. Se trata del proyecto más representativo de la época. Imagen de las calles Preciados y Carmen en construcción sobre 1860.


Manuel Muñoz Monasterio, Proyecto de reforma de 1933


Antonio Palacios, Proyecto de Reforma Interior de 1938



Maqueta del metro antes de la reforma de la plaza (alrededor de 1986).

Futuro aspecto de la plaza.


De la Guía del COAM [+/-]

La Puerta del Sol toma su nombre de un postigo de la antigua muralla medieval que estaba decorado con un Sol. Esta muralla se derribó en el siglo XVII, pero el lugar conservó el nombre tradicionalmente conocido. Originariamente fue, por tanto, un punto exterior de la ciudad, aunque debido al crecimiento de Madrid hacia el este y dada que su situación lo convertía en un lugar clave para la salida hacia los alrededores fue convirtiéndose poco a poco en el centro de la capital.
Desde el siglo XVII hasta mediados del XIX constituyó un espacio alargado y bastante angosto que resultaba del cruce de las calles Mayor, Arenal, Alcalá y Carrera de San Jerónimo. Las primeras ideas sobre su reforma datan de la época de la Desamortización de Mendizábal, en 1836, si bien hubo anteriormente un proyecto del arquitecto Silvestre Pérez, en tiempos de José Bonaparte, que no llegó a realizarse.
En 1853 se convocó un concurso para la remodelación de la Puerta del Sol, la calle del Arenal y la plaza de Isabel II, pero no se ejecutó ninguno de los proyectos presentados.
En 1856 se encargó por Real Orden al arquitecto Juan Bautista Peyronnet un nuevo proyecto, que tampoco se llevó a cabo, aunque basándose en él comenzaron los derribos de los edificios.
En 1857 se hizo cargo de la reforma el Ministerio de Fomento y se convocó un nuevo concurso en el que quedó aprobado definitivamente el proyecto de Lucio del Valle, Juan Rivera y José Morer, que conservaba la alineación de la antigua Casa de Correos en uno de los lados, mientras que el otro adoptaba una forma semicircular. Los edificios de este lado curvo se proyectaron unitariamente, todos con el mismo tipo de fachada, seguramente siguiendo criterios establecidos por Antonio Ruiz de Salces, mientras que los del lado recto, por ser anteriores, son todos diferentes entre sí.
La Puerta del Sol ha venido sufriendo a lo largo de su historia una serie de reformas de las cuales destacaremos las dos últimas, es decir la proyectada por Manuel Herrero Palacios en 1950 con una zona ajardinada, dos fuentes neobarrocas en el centro y la que se inauguró a finales de 1986, que concibe la plaza como un espacio alargado en el que se entremezclan los conceptos de bulevar para el tráfico y plaza peatonal ubicada en la zona semicircular inmediata a las calles de Preciados, Carmen y Montera. En esta última reforma se diseñó de nuevo todo el mobiliario urbano y se le dio unidad al conjunto, pero el Ayuntamiento decidió finalmente sustituir los nuevos elementos por otros mucho más tradicionales.
En la década de 1990 se colocó una escultura ecuestre de Carlos III. Asimismo ha vuelto a este lugar una réplica de la estatua conocida popularmente como la Mariblanca, mientras que la original se trasladó del paseo de Recoletos, en el que se hallaba desde 1969, al vestíbulo de la Casa de la Villa, tras su restauración en 1985.


Viario
Se harán muchas reformas puntuales y grandes vías.

Calle de Alcalá Antes y Después

Se observa como el tipo de vehículo ha cambiado más que los edificios.
Se entiende el espacio como algo distinto. Alcalá es la calle que todas quieren llegar a ser.
Además será inicio de la gran conexión este-oeste, la Gran Vía, que entronca a la altura de la Iglesia de San José.

La Gran Vía


Proyecto de Carlos Velasco, 1886

Proyecto que corta varias manzanas. Serviría para unir las dos estaciones de ferrocarril con el Prado como segundo tramo tras la Gran Vía.
Se trata de una vía que rompe lo que se va encontrando, cortando a lo bestia. El proyecto se ralentiza y no se llega a construir.


Proyecto que se realiza, 1905


De Salaberry. Vía mixtilínea que aprovecha derribos existentes en la medida de lo posible.
Ensancha la trama existente desde una paralela al Oratorio del Caballero de Gracia. Donde se intersecta con Preciados quiebra para aprovechar derribos existentes.
Va desde Alcalá hasta un nodo a partir del cual si se prolonga tendríamos en la Calle Princesa un cuarto tramo y después la N-VI hasta Coruña.
Cuando se termina llega a conseguir la conexión este – oeste de N-VI a N-II.

Ya en los años 30, cuando se termina, se plantean nuevos proyectos de reforma de la ciudad que no se llegarán a construir, y permanece pues la Gran Vía como eje este-oeste.


Santiago Amón explica para TVE la Gran Via madrileña.






Castro se plantea que la ciudad puede ligar su edificación con una zonificación en función de quién va a ocupar esas áreas. La realidad no fue tan así.
Veremos áreas estudio, tres o cuatro, que se construyen de forma ordenada con tipologías definidas.

Barrio de Salamanca



Barrio al lado de las Salesas. Parcelario denso. Vías anteriores y vías nuevas. Elementos nucleadores. Los jardines pasan a ser plazas.

Barrio de Salamanca. La Biblioteca-Museo como gran equipamiento. Área estudio que viene dada por el viario: grandes verticales y alguna horizontal, las trazas de Castro.
Dos manzanas grandes con patio interior: el modo en que quiere construir el Marqués de Salamanca. Unidad estilística al construirse en poco tiempo: confluencia de trazado y tipología.
Manzanas menores con tipologías diferentes. Una trama urbana más parecida a la ciudad antigua que al ensanche de Castro.
En otras manzanas unas cocheras (hoy restaurante de lujo) ocupan lo que sería el patio de alguna manzana.
Vemos la evolución de las tipologías a lo largo del tiempo, con las deformaciones que producen resultados no idénticos, una idea general que se ha deformado.

Manzanero y lo construido en 1990
En el ejemplo anterior la construcción es casi instantánea. Aquí han pasado 50 años. Permanece la traza pero no las tipologías.
A veces la ruptura con Castro es sólo formal, estilística. En otros casos la ruptura es anterior.

La manzana del patio. Se rompe como en 15 partes, lo que nos da una parcela de 800-900 m². Es un standard de superficie grande, de un barrio de alta burguesía.
Otras manzanas renuncian al patio interior pero no a esa superficie de parcela.
Llegará un momento en que se sacarán dos viviendas, una delante y otra detrás. Las de atrás, como es lógico, tendrán mucha menos categoría. Se trata de una nueva tipología.

Parcelas mucho más pequeñas (yéndose hacia el norte). El standard de 200-150-120 m² en vez de los 400+400 m² por planta (dos viviendas). Se mantiene el manzanero con parcelario menor, podemos ver la evolución tipológica que se produce.

El esquema se podría romper al atomizar demasiado el manzanero o cuando aparece una vivienda delante y otra detrás. Y también con un cambio tipológico. Entre la Castellana y la Calle Serrano, la regla es la vivienda unifamiliar, el palacete, vías jardín (imagen del Núñez Granés, 1910). Están ocupadas por el mismo tipo de familia pero con una tipología diferente.
En las fechas iniciales de Castro y dos primeras décadas del XX se podían hacer para clases económicas no tan fuertes: vivienda unifamiliar para todos, con otros standards superficiales mucho más pequeños.

Fragmentar la manzana no es lo mejor. Como solución tipológica da lugar a la ciudad jardín y ciudad lineal.

Otra solución los parques urbanizados. Rompen la trama del ensanche (al norte del Barrio de Salamanca). Sólo las vías verticales importantes se quedan. Da un trozo de ciudad morfológicamente totalmente distinto, otro tejido, otro área estudio.

Barrio de los Jerónimos

No estaba previsto por nadie pero surge, se urbaniza y se construye casi a la vez.
¿De dónde se podía obtener el dinero necesario para afrontar los gastos del ensanche y resto de operaciones?
El Barrio de los Jerónimos, muy criticado y con planteamiento anterior al Sexenio Revolucionario, se llevará a cabo hacia 1870. La Reina vende parte del Retiro para obtener fondos. Se trata de la zona destrozada durante la guerra, que se parcela y se vende.
Se prolonga Serrano y dos paralelas, que junto con una serie de transversales da una retícula deformada con gran densidad de elementos singulares. Al igual que la Plaza de Oriente o la Puerta del Sol, será una zona muy apetecible para vivir. A través de piezas menores se crea una unidad estilística pese a no tratarse de un único arquitecto quien las proyecta.
Se materializan los ideales de Castro en una zona que no pertenece al ensanche.
Además del Casón, el Museo, la Iglesia de los Jerónimos y parte de su claustro, se instalan otros equipamientos públicos.
Las parcelas son menores que las del Barrio de Salamanca abriéndose a un mayor abanico de gente.


Barrio de Argüelles

Otra excepción que nos sirve de ejemplo al Ensanche de Castro.

Castro lo excluye, pero crece en el noroeste de la ciudad cayendo hacia el Manzanares. Calles que dan a ciertos puntos de interés formando una retícula deformada que se va regularizando según ascendemos.
No se construye con la misma rapidez y sufrió mayores transformaciones en el siglo XX, pero es ejemplo de cómo lo que pretende Castro se lleva a cabo.


Parques Urbanizados



El 1 al norte del Barrio de Salamanca, el 2 al noroeste de la ciudad. Hay un tercero al sureste del Retiro.

Parque Urbanizado 2
Lo veremos cuando estudiemos el Movimiento Moderno.


Barrio de los Jerónimos
Unidad estilística de las fachadas en el Barrio de los Jerónimos, frontera entre lo público y lo privado.


Barrio de Chamberí
Proceso de parcelación previo a la construcción. A veces un palacete en una manzana coexistiendo con viviendas normales.


Barrio de Pozas

Imágenes del Ibáñez Ibero de 1872, y montaje (desde Urban Idade) con las distintas fases del barrio: de la plena normalidad a la decadencia. Después la expropiación y la demolición.

Se trata de un barrio triangular, que ocupa lo que hoy es el Corte Inglés de Argüelles o Princesa, pegado al Barrio de Argüelles, y que presentaba una tipología de vivienda para la clase burguesa más baja, para una clase más popular, que dignificase a la clase obrera de Madrid de una manera metropolizadora.

En el blog Urban Idade se puede leer una reseña de lo que fue este barrio.



miércoles 21 de enero
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martes 3 de febrero

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2 comentarios:

Jaime dijo...

es una pena la calidad de los videos de Santiago Amón pero se entiende bastante bien...una pregunta de libros son recomendables su lectura o estudio de la biblioteca...tenemos bibliografia de este segundo parcial?

Juan dijo...

Pues por el momento no han dado aun la bibliografía, al menos como en el primer parcial.
Lo que sí ha indicado José Ramón en alguna clase es el libro que trata el tema de esa misma clase. Por ejemplo el suyo de la Ciudad Lineal.

Sau2

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